13 de junio de 2016

LAS RUINAS DE TAZUMAL. EL SALVADOR PREHISPÁNICO



Chalchuapa. EL SALVADOR. Diciembre 2012

A menudo solemos apuntar a México como el rey entre los países americanos para conocer el rastro de las culturas precolombinas en cuanto a Centro y Norte América se refiere. Es cierto, pero no nos podemos olvidar que países como Guatemala, Belice u Honduras tiene un arraigo tan importante como el mexicano. Copán o Tikal son muy claros ejemplos.
El Salvador, que no es un secreto para mí decir que es el país que más adoro de Centroamérica, también cuenta con algunos referentes para destacar.
Uno de ellos sería el caso de las Ruinas de Tazumal.

Se encuentra en la localidad de Chalchuapa, a unos ochenta kilómetros al oeste de la capital salvadoreña.

Cuando llegué, sobre las diez de la mañana, no había nadie. Observé en la taquilla junto a la entrada del recinto un pequeño cartel donde se leía: "1$ salvadoreños y 3 $ extranjeros". Sin preguntar, le dejé un dólar y no le debió parecer al funcionario que yo era extranjero, porque me dio el tiquet con naturalidad al dejarle el billete verde.

A través de un corto camino cubierto de hojarasca procedente de los árboles que lo flanquean, se llega a la pirámide de Tazumal.

Quizás el viajero se espera algo más impactante. Bien, es básicamente una pirámide pero que tiene su historia y que también tiene su corazoncito.
Se nota que ha sido remodelada recientemente si se compara con los restos de columnas en bastante mal estado que debieron pertenecer a un templo que quedaría a un lado.
Eso sí, a la pirámide se puede subir por un lateral.
No me quedó muy claro cuál era el origen de los pueblos que la construyeron, pero según leí en los explicaciones del museo que hay en el recinto, tiene rasgos de la cultura Tolteca con muchas similitudes con las ruinas de Tula en el Estado de Hidalgo (México). Se conoce que los materiales de piedra y mortero para formar los muros de mampostería y el barro compactado es también muy común en el altiplano mexicano.
Como digo, el recinto dispone de un humilde "museo de sitio", nombre muy familiar que escucharéis en muchos lugares de México y Centroamérica para referirse al recinto con expositores donde se alojan la variedad de hallazgos encontrados y preservados del lugar arqueológico.
En éste tiene interesante las vasijas de barro, pero  el hallazgo estrella es el Dios Xipe-Totéc. Muy bien conservado por cierto. Uno de los dioses más conocidos de Mesoamérica que representa la fertilidad, la primavera y la renovación según se leía en la explicación bajo sus pies.
 

Con una hora fue más que suficiente para verlo todo. Un servidor era el único visitante y eso es siempre de agradecer a la hora de ver estos lugares y sobre todo para los amantes de la fotografía que no le guste que se las arruinen con la presencia de turistas en sus fotos.

Desde Santa Ana tomando el bus 218 os dejará muy cerca.
Y como digo, para los aficionados a la arqueología prehispánica puede que no les colme mucho sus expectativas,  pero es una buena excusa para visitar de paso Chalchuapa, su mercado, y ¿por qué no? su colorido cementerio que está justo detrás de las ruinas. Que por cierto me encantó...

By Carlos Martinez

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1 comentario:

V(B)iajero Insatisfecho dijo...

Por la foto, ese dios Xipe-Totéc parece estar bien conservado, si. Habrá que verlo.
Algún día.
[¿Dos 'post' en tan poco tiempo?. ¿Te has vuelto loco?].
Un abrazo.