6 de junio de 2013

El VOLCÁN MASAYA. La exhalación del diablo.

Un lugar que atormentó a los conquistadores españoles y hasta pensaron que sería la misma boca del diablo...

Nicaragua, Agosto 2008

«Hace muchísimos años existía una princesa muy hermosa, pero era muy malvada porque mandaba golpear a todo el mundo, pero un día un hechicero la convirtió en volcán como castigo por sus maldades. Ella le prometió enmendarse, pero él no le hizo caso y la puso en la actual Nicaragua como el volcán Masaya . El día que la convirtió en volcán, ella se encolerizó y explotó destruyendo el pueblo. Como consecuencia el brujo hechicero le hizo un encantamiento con el cual no podría hacer erupciones frecuentes, eso sí, cada vez que hiciera una, brotarían hermosas orquídeas alrededor del volcán»


No es nada extraño entre la cultura popular latinoamericana, la existencia de mitos y leyendas relacionadas con los volcanes. Protagonistas convertidos en princesas, hechizos, amantes, son a menudo motivos evocadores para estas leyendas que se entremezclan entre el cólera, desamor o la venganza misma. Esta bonita leyenda del Masaya con la que encabezo el post, es una clara muestra de esa herencia cultural que surge del pueblo y donde el volcán se convierte en el actor principal. 

Nicaragua, a menudo ocultada por su vecina del sur y siempre turística Costa Rica, además de ofrecer frondosos parques nacionales y aun mejores ciudades coloniales como León o Granada, también nos da la oportunidad de descubrir imponentes volcanes que recorren el país de norte a sur, fácilmente detectables desde la misma carretera panamericana.

El Volcán Masaya y su parque nacional que le da nombre, es un claro ejemplo de estas manifestaciones geológicas del interior terrestre que caprichosamente se dan lugar en la región de Centroamérica.

Desde Granada y Masaya, cualquier bus o combi pública que vaya en dirección a la capital Managua, le podrá dejar hasta el inicio de la subida, en el kilómetro 23 de la carretera. Los conductores de autobús conocen muy bien el punto de la carretera donde os tiene que dejar y sólo hay que avisárselo anticipadamente. Aunque hay tours organizados desde la ciudad de Granada, lo más recomendable para un viajero es llegar por medios propios.

Una vez se llega al Centro de Visitantes, hay que pagar 100 córdobas (3€). Allí se puede aprovechar para un descanso y ver la pequeña exposición sobre la historia del volcán y las típicas explicaciones de estos fenómenos geológicos. 

El resto de la caminata es subir y subir por una carretera asfaltada, pero con extraño paisaje de monte bajo entre verdoso y amarillento, y que se va haciendo cada vez más lunático a medida que se va ascendiendo. Todo ello a la vista de grandes piedras formadas por las sulfurosas cenizas de erupciones pasadas, y donde el olor a azufre se hace muy presente. De vez en cuando, algún simpático venado con el que se topa uno, te da su particular bienvenida. Después, cinco kilómetros de caminata espera al viajero hasta el cráter del volcán.

Una vez arriba, la espesa fumarola que se levanta del cráter de Santiago nos recibe al ritmo de la dirección del viento.
No es éste un lugar para respirar el aire profundo de la naturaleza, los gases que manan del agujero del cráter no son precisamente saludables.

Desde el borde empieza uno a comprender el por qué de las crónicas de aquellas primeras expediciones de conquistadores y frailes que lo veían como la misma entrada al infierno. Precisamente el aragonés Fray Francisco de Bobadilla, se encargó de instalar la Cruz de Bobadilla en lo más alto del cerro adyacente a la boca del volcán, y de esa manera exorcizar al diablo.

No se puede dar por terminada la visita al volcán sin subir a lo más alto de este cerrito, y aunque la cruz ya no es la original, poder contemplar desde lo más alto la caldera del volcán junto con los halcones que sobrevuelan la zona. Es una oportunidad de disfrutar de la panorámica vista del parque nacional, con el permiso del viento que nos aleje el humo.
Cabe decir también de este parque nacional que los horarios de admisión son de 9:00 a 16:45 diariamente. Después de esa hora ya tiene que ser con visitas guiadas, y que cuentan que se puede disfrutar de los colores de la lava y de los murciélagos.

Es recomendable llevar agua y comida porque no hay ningún lugar de venta. Desde allí, en el estacionamiento para coches junto al cráter y aprovechando la visita de algún turista nacional, se le puede pedir sin problemas que te facilite el regreso.
La gente de Nicaragua es normalmente muy hospitalaria y atenta con el foráneo. Gracias a Walter, un curandero de Masaya, me llevó en la parte trasera de su pick-up, y no sólo me regresó hasta la carretera, sino hasta su misma casa de Masaya donde me presentó a toda su familia mientras me ofrecía un café. Además de curandero, un veterano guerrillero sandinista que me contó sus viejas aventuras de la época más activa de este movimiento nicaragüense.
Aunque si los hechizos como los de la princesa de la leyenda del volcán, conocer a este excéntrico paisano, resultó un buen final para esta fecunda jornada...

By Carlos Martínez

5 comentarios:

Ramón García dijo...

Interesante experiencia la de visitar volcanes. Parece que yo tengo mala suerte cada vez que intento conocer alguno. Me pasó en el Etna, en el Teide y en el Fuji, pero afortunadamente conocí algunos en Islandia. En mis planes están algunos de Chile y de Indonesia

Carlos el viajero dijo...

Gracias Ramón. Seguramente los que verías en Islandia, te compensaría plenamente.
Ojalá tus planes se hagan realidad.
Saludos :)

V(B)iajero Insatisfecho dijo...

Para mí, como para los 'nicos', los volcanes, y este en particular, son un 'mito'. Siempre lo he dicho: "el misterio de los volcanes y los manglares.....".
Muy bien recogida tu experiencia, que ayudará a otros viajeros a no olvidarse de este volcán, del que yo no conocía ni el nombre.
También me falta la visita a Nicaragua.
Un abrazo, 'Carlos, el viajero'.

Bleid248 dijo...

Buen lugar el que nos traes Carlos
relamente siempre me ha fascinado la magia de los volcanes
un abrazo
*Cuando puedas cambia la url de mi pagina por favor por www.volandovoyviajes.es
muchas gracias y perdona

Carlos el viajero dijo...

Gracias por tu comentario.
Tranquilo Bleid. Ya lo hice hace unas semanas. Un saludo :)