2 de junio de 2013

El MAGLEV. El icono tecnológico de China.


En el vértice donde se juntan el poder económico, industrial y político del gigante asiático, surgió este futurista tren de levitación magnética, que en apenas siete minutos, recorre los 30.5 km que separa Shanghai con el aeropuerto de Pudong.


China (Shanghai), Mayo 2012


En los viajes por el gigante asiático, aparte de Murallas Chinas, Guerreros de Terracota y demás joyas típicas que comúnmente se suelen visitar, también hay otras de índole tecnológico que merece, por lo menos para un servidor, cierta atención.

En esta ocasión trataré sobre el Maglev, o el tren de levitación magnética que se encuentra en la ciudad china de Shanghai.
Para mí, la visita a este artilugio tecnológico no fue como consecuencia de llegar al aeropuerto Pudong de Shanghai, ni para tomar ningún vuelo de salida. El deseo y la curiosidad de conocer "in situ" este sistema de movilidad para viajeros es lo que realmente me atrajo.

Para llegar a la estación del Maglev desde el centro de Shanghai, se toma la línea 2 del Metro de Shanghai para bajar en Longyang Rd. Station. Saliendo de la misma, ya se puede observar la estación de este tren.

Es una estación de dos niveles, en la parte superior es donde se adquieren los billetes, y en la de abajo hay un museo donde se detallan aspectos tecnológicos y funcionales de este sistema de transporte.

Cabe decir que la franjas horarias cuando los trenes alcanzan la mayor velocidad de 430 km/h es muy limitada. Únicamente entre los intervalos de 9:00-10:45 y 15:00-15:45, es cuando se puede tomar uno que nos lleve al aeropuerto Pudong a esta velocidad de vértigo. Fuera de estos horarios la velocidad alcanza un máximo de 300km/h. Algo similar como la que puede alcanzar un tren convencional de Alta Velocidad europeo o asiático.

Las tarifas para un viaje sencillo se puede adquirir por 50 ó 80 yuans para ida o con retorno incluido.

Para hacer tiempo y esperar a los trenes más rápidos de las tres de la tarde, me tomé un buen rato para recorrer el museo expositor de la parte inferior.
En este museo gratuito para los que ya sacaron su billete, se hallan varias salas. En la primera se hace una introducción de los inicios de ferrocarril convencional desde los carruajes tirados por caballos, la época del vapor, el diésel y para terminar, los de tracción eléctrica. En otras, se trata de poner una puesta de escena del proyecto en sí, en el marco de su funcionalidad, servicio para la sociedad y su integración en el paisaje urbano de la zona, con una maqueta de todo el trazado del recorrido desde la estación de inicio hasta el aeropuerto. 

Ya después en otra sala se detienen en el funcionamiento del tren de levitación magnética en sí, con esquemas a color y explicaciones técnicas pero básicas para ser entendibles de cara al gran público que carezca de estos conocimientos.

Llegada ya la hora, abordé el tren donde hay muchos agentes que te facilitan el acceso para hacerlo con la mayor celeridad. Su interior me pareció el tren más espacioso que jamás haya visto, y más funcional que cómodo, tomando en cuenta la corta duración del trayecto. En todo momento se puede observar la velocidad en un display sobre las puertas  interiores.

                                                    Recorrido integro del Maglev de Shanghai.

A la puntualidad milimétrica, cuando le dieron el "pistoletazo" de salida, poco a poco iba adquiriendo la velocidad por la plataforma del viaducto donde circula, y los coches circulando paralelos por la autopista parecían estar parados. Tras alcanzar su velocidad pico de 432 km/h donde se mantuvo un minuto, se fue reduciendo progresivamente, y en poco más de 7 minutos desde el inicio, arribó a la estación de la terminal del aeropuerto de Pudong.

El regreso fue también dentro de la franja horaria de la velocidad máxima, y di por finalizada mi visita a este tren de levitación magnética.
Muchos expertos dicen que con un tren convencional de Alta Velocidad, aunque también caro, hubiera sido suficiente y mucho más económico en vez del gasto de 1.2 billones de dólares que costó. No en vano no parece que este proyecto que se inició en Alemania, vaya a tener mucha más continuidad en el futuro. 
A parte de la contaminación acústica que produce a su paso y los altos costos de mantenimiento.
¿Es ésta una muestra del auge económico chino ante el mundo? ¿Una apuesta de la tecnología punta al servicio del ciudadano? ...... 


10 comentarios:

Anton dijo...

Muy bonito el reportaje.....

Bleid248 dijo...

Este verano espero probarlo
un abrazo
* si no te importa Carlos, cuando puedas cambia el enlace de Volandovoy a www.volandovoyviajes.es , ya que nos hemos cambiado de pagina y en breve la otra dejara de existir
perdona las molestias y muchas gracias

Carlos el viajero dijo...

Gracias. Muy amable.
Un saludo

Carlos el viajero dijo...

Gracias Bleid
Ya lo actualicé.
Un cordial Saludo y buen viaje para el verano.
Seguimos en contacto :)

www.thewotme.com (The world thru my eyes) dijo...

Hola Carlos!,

Me ha encantado conocerte a través de tu blog !!! ...
Respecto a éste post, el Maglev es tecnología alemana y éste es uno de los pocos trenes que vendieron ... y fue a los chinos. Tomé el tren yendo al aeropuerto cuando terminé mi viaje en el transiberiano ... una pasada ehhh ... como corre ...

Estamos en contacto, un saludo.

V(B)iajero Insatisfecho dijo...

Carlos: Me has dejado "levitando magnéticamente".
¡Qué cosas nos traes a esta ventana viajera!.
Había oído algo de su existencia pero no lo había tenido 'tan cerca' en mi vida. No esta mal. No lo voy a sacar tres puntas al artilugio pues conocida es mi aversión a los chinos (no tiene nada que ver con racismo, por favor) y no sería objetivo....., pero me ha gustado tu 'post'.
Un abrazo, joven.

Carlos el viajero dijo...

Hola amigo viajero!
Exacto, pura tecnología alemana :)
Ya te añadí a mis blogs amigos. Y seguimos en contacto.
Muchos saludos :)

Carlos el viajero dijo...

Si, pues en vez en cuando algo tecnológico no viene mal. China tampoco está entre mis países que más adore. Tiro más por lo latino, bien lo sabes, pero como buen ferroviario también me llaman estos artilugios.
Un abrazo :)

Librería Patagonia dijo...

Tienes un blog interesantísimo Carlos!!!! Enhorabuena!!! Estamos en contacto!!!

Carlos el viajero dijo...

Muchas gracias.
También sigo mucho el vuestro, sois muy activos y nutrís de contenidos muy interesantes el mismo.
El cuanto la librería, lo mejorcito que hay en Valencia en cuestión de viajes, y ya os conocía cuando la teníais cerca de la Puente de Madera.
Seguimos en contacto amigos :)